Había una vez unos alumnos que seguían aprendiendo desde casa, y había una vez también unos maestros que seguían enseñando desde casa.
Un día estaban en clase de lengua y les tocaba aprender sobre la raya del diálogo. No sabían muy bien cómo hacerlo, hasta que pensaron:
- ¡Ya sé! Como la raya del diálogo se usa en conversaciones escritas, haremos una conversación.
Otro maestro preguntó:
- ¿Crees que de esa forma se entenderá?
Pero los tutores de 2º, que saben perfectamente que sus alumnos son astutos e inteligentes como linces, afirmaron:
- Por supuesto que se entenderá. Cada vez que alguien esté diciendo algo en una narración, esa frase se pondrá con un guión al principio.
- ¿Y ya está? ¿Así de fácil?
- Tan simple como eso. Y nuestros niños y niñas, las cosas así de fáciles se las meriendan...
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